Hello!!!!

¡¡Volví!!

Y os traigo la mejor de las noticias:  el domingo madrugué para coger un buen sitio en la Plaza de San Pedro. Una hora antes ya estaba allí. Había entonces mucho sitio, pero poco a poco se fue llenando de peregrinos, de sacerdotes, de monjitas, de grupos de jóvenes y mayores que procedían de toda Europa… Y todos esperaban ansiosos, como agua de mayo, la bendición de Dios. Y es que era agua lo que íbamos a recibir. El agua viva que sólo Él puede darnos.

Primero cuelgan de la ventana una alfombra roja y todos aplaudimos con alegría, pues es el anuncio de su aparición. Y cuando por fin sale ¡¡¡buf, indescriptible!!!

Y…no olvidé pedir por todos vosotros. Así que sabed que el Espíritu está con vosotros y os manda fuerzas -palabras del Papa-.

Desdeluego yo me siento afortunada y  feliz de recibir este don. Espero que tú también.