la alegría

En las lecturas  del evangelio del domingo 10 se hablaba en los hechos de los apóstoles sobre la alegría que éstos sintieron al ser condenados y flagelados por proclamar la palabra de Jesús. Esa palabra era para ellos -y para mí- la Verdad, y por tanto debían difundirla. Por eso estaban contentos, porque  sabían que Jesús les miraba orgulloso desde el cielo.

Bien. Creo compartir la alegría de los apóstoles al estar contentos tras su dolor .Yo sentí ese mismo dolor cuando de un día para otro perdí mi juventud. Pero hoy puedo decir que muchas, muchísimas veces siento la misma alegría que aquellos discípulos, sabiendo, como ellos, que Dios me mira orgulloso viendo que yo le ofrezco mi pérdida, con todo mi corazón, lleno de paz y alegría, sabedora de que mi ganancia será infinitamente mayor.