La recompensa

La finalidad de estos «humildes» escritos es animar a los que lo necesitan, la primera yo, que me auto-animo  sólo de saber que otros me leen. Bueno, tras esta perogrullada; intentaré contar algo…más serio:

Ayer mismo una amiga me contó cómo se había visto obligada a desprenderse de su coche y a regañadientes a usar el metro. ¿y sabeis qué pasó? pues que «gracias» a ese cambio  pudo reencontrarse con  una querida amiga perdida años atrás.

¿No es maravilloso? Y yo me pregunto ¿por qué pasa esto? Y yo misma enseguida me respondo. ¡Qué suerte tenemos los que creemos en ti, Señor y sabemos que eres Tú quien siempre obras en nuestras  vidas!  Quiero pensar _y desdeluego así lo parece_ que la gente buena acaba siempre recibiendo cosas buenas. Siempre.

Así que los que no entendéis por qué veis todo negro, sabed que él os llevará a ver el blanco. Y  hablo de aquí abajo .¿Fabuloso  no?