¡¡¡Estoy matá!!!

Pero a pesar de ello,  creo que todos los que me leéis merecéis mucho. Además ayer mi amigo Gerardo me regañó diciendo que ¡qué era eso de tener un blog tan desatendido!

Bueno, ya está bien de contar mi vida. Paso a lo importante.

Si no me ape escribir es porque, por una serie de hechos, estoy cansada, o lo que es lo mismo en este caso, siento pereza. Y esa palabra me asusta. ¿sabéis por qué? Pues porque  aparte de ser un pecado, y de los gordos, es que pereza llama a pereza, Y esa llamada suele constituir un peligro, porque puede crecer y crecer, e incluso asentarse. Una especie del tipo granito de arena-montaña. Pero de pronto he pensado algo genial ¿ y si esto ocurre también con lo bueno? alegría llama alegría. Pues yo creo que es cierto, porque yo misma lo he experimentado: si estoy alegre contagio la sensación, y hago que los demás también lo estén. Bueno, pues con esto, se me ha quitado un poco el mal rollo de ser perezosa. Siempre que algo pueda parecerte mal, busca su contrario bueno, hazlo, y verás qué bien te sientes!! Porque , como dije antes, TÚ lo mereces.

 

 

 

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