Una advertencia

Una aclaración importantísima: que nadie se asuste pensando que esta RECIEN HECHA bloguera va a ser aburrida, y por ende, aburrir a sus lectores con temas rigurosamente religiosos. No. Lo que pasa es que la gente en general está muy confundida y cree que los cristianos son sufridores y aburridos. Pues va a ser que no. Vamos ver: si yo, con veintpocos años perdí mi ilusión por casarme, ser madre,  por irme a trabajar al extranjero…si todo eso lo perdí; ¿Cómo se explica que ahora sea tan feliz? Porque lo soy. Creo que esta alegría mía no se puede explicar de ninguna forma. Pero yo si la sé. ¿Sabeis quién me ha dado la alegría? DIOS. Y es una sensación superauténtica. Mientras muchos buscan la felicidad en lugares oscuros -droga, alcohol…-, no se acaban de dar cuenta de  lo fácil que es encontrarla: simplemente amando al prójimo. Una vez haces esto, el sufrimiento se convierte en un compañero de viaje, pesadito, pero fácil de aguantar.

En fin, por hoy no os doy más la vara. Besos a todos.